
San Lorenzo de El Escorial, 30 de junio de 2025 – “El periodismo se enfrenta a una incertidumbre brutal, alimentada por una profunda crisis de confianza social y una disrupción tecnológica sin precedentes”. Con este mensaje, Jon Ariztimuño, director de Informativos de TVE, desgranó los retos de la profesión y expuso la hoja de ruta de la televisión pública para navegar este complejo escenario, en el curso Comunicar la Universidad: medios, reputación y nuevos lenguajes, dirigido por el delegado del rector para el Desarrollo y Evaluación de Programas de la UCM, Javier Sierra.
Ariztimuño dedicó la primera parte de su intervención a analizar las causas de la crisis actual. Señaló como raíz del problema “el fracaso de las clases medias de Occidente" y la percepción de que "la generación siguiente va a vivir peor", lo que ha generado un caldo de cultivo para la polarización y la desconfianza en las instituciones, incluidos los medios.
Esta crispación, explicó, se ha trasladado a la calle, creando un ambiente de hostilidad directa hacia los periodistas. Como ejemplo, relató un episodio reciente en el que una reportera de la cadena no pudo completar su trabajo durante una manifestación por la tensión del ambiente. "No podemos lanzar el mensaje de que un periodista se tiene que marchar de una manifestación. Nuestra obligación es protegerlos", defendió.
A este panorama social se suma el desafío tecnológico, que describió Ariztimuño como una "bendición y maldición". El jefe de Informativos de TVE advirtió que la inteligencia artificial hará que los deepfakes sean casi indistinguibles a corto plazo, lo que supone una amenaza existencial para la credibilidad y obliga a los medios a redefinir sus procesos de verificación y producción.
La respuesta de TVE: datos, estrategia y gestión de crisis
Frente a este entorno adverso, Ariztimuño expuso la estrategia de TVE, respaldada por datos de éxito. Afirmó que la cadena pública ha cerrado su mejor temporada en ocho años, logrando posicionarse como la opción líder para los jóvenes de 13 a 24 años. "Hemos incorporado público que no veía televisión", celebró. Este liderazgo, añadió, se extiende al ámbito digital, donde la aplicación RTVE Play compite directamente con las grandes plataformas.
Ariztimuño detalló que este logro es fruto de una estrategia consciente para "seguir el ciclo de la noticia" en todas las plataformas, "musculando" la oferta de actualidad y adaptando los formatos a las nuevas ventanas de consumo, como el vídeo vertical. El directivo reconoció, además, que el trabajo se realiza bajo una enorme presión y con un margen de error mínimo, citando crisis de gestión imprevistas, como la marcha de una presentadora a la Casa Real, que deben resolverse de forma inmediata.
Hoja de ruta: un decálogo para el futuro
Finalmente, el periodista propuso un decálogo para el futuro de la profesión. Hizo una llamada a "no alimentar la polarización" y a centrarse en la creación de "espacios seguros de confianza" para la audiencia, basados en los hechos y el contexto. Asimismo lamentó la escasa disposición del público para pagar por información de calidad, un reto clave para la sostenibilidad del sector.
La clave de su propuesta, concluyó, es la defensa del factor humano. "La decisión editorial, la decisión de estar en Irán o en el Tribunal Supremo, tiene que ser humana. Eso es lo que va a dar sentido a todo", sentenció. Además, Ariztimuño defendió que el futuro pasa por mantener la tecnología "bajo control humano", entender a las nuevas audiencias sin demonizarlas y, sobre todo, reafirmar el "compromiso democrático" del periodismo como pilar de la sociedad.