Remedios López Marín: “trabajamos con el modelo de atención centrada en la persona y con el respeto hacia sus decisiones"
El día a día del SAMUR en la atención a las personas mayores
22 JUL 2026 - 09:23 CET
Lucía Chavida Garrido
La enfermera de intervención del Equipo de Mayores Vulnerables del Ayuntamiento de Madrid, Remedios López Marín, defendió durante el curso “El Compromiso social de SAMUR Protección Civil”, dirigido por Carmen Camacho Leis, subdirectora general del SAMUR, la importancia de la coordinación entre los servicios de emergencia y los servicios sociales para detectar situaciones de vulnerabilidad, aislamiento y maltrato entre las personas mayores. "La importancia está en la retroalimentación entre los servicios", afirmó durante su intervención, al subrayar que el intercambio continuo de información es clave para ofrecer una respuesta rápida y eficaz.
López Marín recordó que este modelo de actuación nació tras la alarma social generada en 2004 por el elevado número de personas fallecidas encontradas durante los procedimientos operativos de emergencias denominados “aperturas de puertas”. "A partir de ahí se empezaron a activar protocolos, programas y colaboraciones", explicó. De ese proceso surgieron el programa de atención al aislamiento, iniciado en 2006, y el programa de intervención frente al maltrato a personas mayores, puesto en marcha en 2008. La especialista destacó que desde 2009 existe un acuerdo de colaboración entre el Área de Seguridad y Emergencias y el Área de Familias y Servicios Sociales para actuar de manera conjunta ante situaciones de riesgo. El objetivo es desarrollar una "actuación conjunta interdisciplinar para la atención sociosanitaria de personas mayores en riesgo social", especialmente en casos de aislamiento o sospecha de maltrato.
En este sistema participan Samur Social, Protección Civil, los servicios sociales de atención primaria y el Equipo de Mayores Vulnerables. Cuando los servicios de emergencia detectan un caso preocupante, este se deriva para su valoración. "Nosotros clasificamos el riesgo de los casos que nos envían, vemos la gravedad, hacemos una propuesta de actuación y realizamos un seguimiento de aquellos que consideramos sumamente graves", explicó la enfermera.
Uno de los pilares del modelo es la denominada Mesa de Vulnerabilidad, un espacio de coordinación que reúne semanalmente a profesionales sanitarios y sociales. "Nos juntamos todos los lunes y recogemos información de los casos que nos llegan de los servicios de emergencia", explicó. Además de los avisos procedentes de Samur Social, Protección Civil o la Policía Municipal, la mesa también analiza casos detectados por programas municipales de atención domiciliaria, prevención de la soledad o apoyo a personas cuidadoras.
Durante su intervención, López Marín aportó algunos datos correspondientes al último año. Según explicó, se registraron 1.866 aperturas de puertas, de las cuales 1.732 finalizaron con el auxilio de la persona afectada, mientras que 134 correspondieron a personas fallecidas. La enfermera también puso el foco en la complejidad de los casos de maltrato, especialmente cuando las víctimas deciden no denunciar. "Una madre es muy complicado que denuncie a un hijo, muy complicado", afirmó. En estos casos, aunque el expediente pueda cerrarse formalmente por decisión de la víctima, el equipo mantiene un seguimiento constante. "Esos casos los tenemos muy monitorizados y hacemos seguimientos muy constantes", aseguró Remedios López Marín.



