El encanto de Dinamarca conquista los Cursos de Verano Complutense a base de tradición, cine y gastronomía
15 JUL 2026 - 12:37 CET
Dinamarca es el país invitado de los Cursos de Verano Complutense de 2026. Con el objetivo de estrechar lazos y dar visibilidad a la cultura y costumbres del país nórdico, la delegación danesa ha diseñado un sugerente programa de actividades paralelas que combinan el arte y la cultura con sus tradiciones más arraigadas. En este marco, la gastronomía y el sentido de colectividad se han erigido como los principales hilos conductores de la jornada celebrada en la Casa de Cultura de San Lorenzo de El Escorial.
Una de las propuestas más entrañables ha sido la actividad Dinamarca "Compartimos mesa, creamos comunidad", inspirada en el concepto del fællesspisning (comidas comunitarias). Este formato busca reunir a vecinos y visitantes en torno a una gran mesa compartida para degustar bocados tradicionales como el smørrebrød —un contundente pan de centeno con diversos condimentos— y el clásico perrito caliente danés, todo ello maridado con cerveza de importación y batidos locales. Según detalló Almudena Vázquez Mansilla, asesora comercial de alimentación, agricultura y ganadería de la Embajada de Dinamarca, el fællesspisning es una práctica muy común en los barrios daneses para fomentar la cohesión social y combatir problemas tan actuales como el aislamiento y la soledad no deseada.
Esta jornada de convivencia se ha complementado a la perfección con la proyección del aclamado documental "Nórdico por naturaleza", dirigido por Rasmus Dinesen. La obra sigue de cerca al chef Poul Andrias Ziska en el restaurante Koks, ubicado en el archipiélago de las Islas Feroe. Ziska lidera el establecimiento de alta cocina con estrella Michelin más remoto del planeta, un rincón desafiado por un clima subpolar extremo y profundamente ligado a las materias primas que brinda una naturaleza salvaje.
El vínculo entre ambas actividades no es casual. Tal como explicó Vázquez Mansilla, el documental y la cena comunitaria dialogan de manera directa: "Al final, cuando uno está solo, sin una comunidad que le rodee y le respalde, es complicado sacar un negocio adelante o prosperar". De esta manera, el espíritu de cooperación danés se traslada a la Sierra de Guadarrama, demostrando que tanto en el restaurante más aislado del mundo como en un barrio urbano, la comunidad es la clave del éxito y el bienestar.





